En el entramado cultural de Barcelona, el arte contemporáneo
representa un sector estratégico cuya difusión pasa
por la ampliación del acceso a nuevos espacios públicos
y se complementa con la potenciación del rol de los creadores
en el escenario social de hoy en día. En este sentido,
hace tiempo que la ciudad ha centrado su atención en las
vanguardias artísticas.
Imagen es crear imaginario
Bajo este lema, el Centre de la imatge-Palau de la Virreina comienza
su andadura. Como respuesta al desafío que supone una época
en la que la cultura visual ha comenzado a sustituir a la cultura
escrita como transmisora de conocimiento. Las artes visuales
inundan la ideología, la documentación, el activismo
social, la moda, los media, el turismo, la publicidad, el diseño
y las reivindicaciones sociales. Al mismo tiempo, la cultura
escrita -desde el ensayo hasta la novela, desde la poesía
hasta la crítica-, está obligada a manejar de
otra manera sus esquemas creativos. En esta encrucijada, los
artistas están conminados a actuar, sin complejos, como
intelectuales en la era de la imagen, mientras que las zonas
tradicionales de difusión del conocimiento se ven obligadas
a trabajar desde medios audiovisuales para conseguir sus objetivos
culturales. El Centre de la Imatge-Palau de la Virreina asume,
así, una diversidad de proyectos que implican también
una diversidad de soportes. Esa es la razón por la cual,
sin jerarquías, su programación alcanza la fotografía,
el audiovisual, los spots electorales, la edición de
libros, la documentación digital, el ensayo contemporáneo
o la literatura expandida en la era de la imagen.
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