Barcelona dispone de una fachada litoral privilegiada ocupada mayoritariamente por las playas de la ciudad. Con una longitud total de más de 4,5 km, las playas de Barcelona corresponden territorialmente a los distritos de Ciutat Vella y Sant Martí y son el mayor espacio de ocio de la ciudad.
La bonanza del clima mediterráneo permite que las playas de la ciudad puedan ser utilizadas a lo largo de todo el año para practicar cualquier tipo de actividad, si bien es cierto que la mayor demanda se produce a partir de la primavera y, sobre todo, durante los meses de verano. Es a lo largo de este periodo que el Ayuntamiento tiene que equipar y dotar a las playas de servicios para que puedan utilizarse como espacios de solárium y baño que cumplan todas las garantías posibles en términos de seguridad, salvamento, asistencia sanitaria y cuestiones ambientales.
Anualmente se elabora un plan de usos de temporada de las playas de Barcelona que incluye todos los requerimientos establecidos por las administraciones competentes, así como los equipamientos y servicios que el Ayuntamiento de la ciudad considera indispensables para un uso lúdico de este importante espacio de la ciudad.
Los servicios y equipamientos se activan en función de la afluencia y las necesidades de cada uno de los dos periodos en los que se divide la temporada de baño. Así, durante la temporada media los servicios y equipamientos varían en función de si es día laborable o fin de semana y de las condiciones meteorológicas, y durante la temporada alta se ofrecen diariamente, aunque pueden variar de intensidad según la actividad.
La temporada de las playas de Barcelona para el 2008 comprende el periodo entre el 15 de marzo y el 12 de octubre, con la distribución temporal siguiente:
Fuera de la temporada de baño y del horario establecido no hay Servicio de Salvamento y Socorrismo, por lo que cada uno de los usuarios de la playas son responsables de sus acciones.