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Temas de debate

Una mirada a los retos de la lectura en la ciudad

El despliegue del Plan de Bibliotecas 1998-2010 con la respuesta entusiasta de los ciudadanos, así como los resultados del Año del Libro y la Lectura 2005, invitan a seguir pensando y realizando programas para generar nuevos lectores y fidelizar a los ya "iniciados".

En 1998, el Plenario del Ayuntamiento de Barcelona aprobaba por unanimidad su Plan de Bibliotecas para el período 1998-2010, en un momento en el que la red pública bibliotecaria sufría graves carencias. El Plan era ambicioso y dibujaba un mapa ideal que cubría las necesidades básicas de todo el territorio, tanto en relación a los equipamientos como en relación a los servicios.

En siete años ha aumentado en un 224% el número de usuarios de bibliotecas (de 1.362.840 en 1998 a 4.421.266 en 2005), y en un 384% el número de documentos prestados (de 759.658 en 1998 a 3.713.484 en 2005).

Ahora, cuando faltan cinco años para finalizar la aplicación del Plan, muchos de los objetivos se han alcanzado, y en algunos casos incluso se han superado los estándares previstos: la superficie, los fondos, los horarios… Por otro lado, en estos años la ciudad ha crecido: en el futuro inmediato se prevé la transformación de algunas áreas urbanas con el consiguiente aumento de habitantes. Las necesidades sociales también han cambiado (inmigración, edad de la población, etc.), así como las necesidades tecnológicas, gracias a la extensión del uso de las TIC. Todo ello hace necesario repensar el Plan en cuanto a los estándares fijados en 1998.

El Año del Libro y la Lectura nos ha dado la energía colectiva para renovar el compromiso de Barcelona con la lectura, ha fortalecido la idea de que el libro es un signo identitario cultural básico de nuestra ciudad y, por encima de todo, ha ratificado el convencimiento de que la lectura es un bien público indispensable, de presente y de futuro.

Barcelona es desde hace muchos años capital editorial y ciudad de creación literaria, tanto en relación con el número de empresas, instituciones, profesionales y creadores como en cuanto a la convicción de los ciudadanos de que el libro es un elemento identitario de Barcelona, como se demuestra en el Día de Sant Jordi.

Queremos que el nuevo programa «Barcelona Ciudad Lectora» tenga como objetivo, junto con el despliegue del Plan de Bibliotecas, mantener vivo el compromiso con la lectura y el sector editorial y consolidar Barcelona como ciudad referente internacional en la promoción de la lectura.

El Año del Libro y la Lectura ha sentado las bases, ha puesto en común ilusiones, ha renovado la convicción de tanta gente como para que los próximos años sean también años del libro y la lectura.

Nuestra ciudad tiene que ser aún más un referente mundial de «ciudad lectora», un motor en el que se potencie la convicción del papel primordial de la lectura entre los ciudadanos y ciudadanas, ya que leer es pensar, y pensar es construir.

Queremos que el lema «Barcelona Ciudad Lectora» sea más que un programa de actividades, un concepto, un sello de identidad, una posición en el mundo y un compromiso personal y público.

Y llegados a este punto, ponemos las siguientes cuestiones sobre la mesa:
¿En qué medida están creciendo o no los lectores en la ciudad? ¿Hay que crearlos?
¿Qué acciones creemos necesarias e imprescindibles para crear lectores?
¿Cómo tienen que implicarse los sectores y agentes?
¿Qué responsabilidades tiene cada uno?
¿Es una acción del sector público o del privado y personal?

Las cinco grandes intenciones a las que quiere dar respuesta el programa "Barcelona Ciudad Lectora" son:

a) Fortalecer la convicción lectora ciudadana

b) Impulsar el sector editorial de la ciudad

c) Contar con la complicidad de los medios de comunicación. Más comunicación

d) Reforzar la creación literaria

b) Establecer políticas e inversiones que fomenten la lectura y la difusión del libro, así como el pleno acceso de toda la ciudadanía a la producción literaria global y local, uno de los compromisos de la Agenda 21 de la Cultura

¿Qué echas de menos? ¿Qué sobra? ¿Cómo crees que hay que abordarlo?