Ajuntament de Barcelona
Institut de Cultura de Barcelona
Plan Estratégico de Cultura 2006
Nous Accents de Cultura 2006

La urbanización del mundo y la apertura de los mercados económicos ha comportado una acentuación de la competencia entre las ciudades para atraer inversiones económicas y humanas. Las ciudades hacen todo lo posible para acoger instituciones, organizaciones y acontecimientos internacionales, para captar flujos de turismo, para seducir a personal cualificado, etc. Las ciudades quieren mostrar las mejores condiciones, con una «oferta cultural rica», vinculada a una «alta calidad de vida», y la mejor imagen para atraer a capital y personal. Esta creciente competencia tiene un fuerte componente cultural.

A finales de los años setenta, una diagnóstico riguroso sobre el futuro de Barcelona, la energía contenida por 40 años de dictadura, un sólido pacto social, las nuevas instituciones democráticas y el esfuerzo de toda una generación dieron inicio a un periodo de más de 25 años que ha permitido a nuestra ciudad situarse en el mapa mundial de las ciudades. Barcelona se ha dotado de muchas de las infraestructuras necesarias y ha llevado a cabo con énfasis la «proyección» de la ciudad.

El atractivo de Barcelona ha tenido muchos efectos positivos (lo que en los últimos años se ha hecho más evidente), y también tiene algunos negativos: la concentración del turismo en alguna zonas específicas, la saturación de muchos espacios públicos, etc.

Dado que una parte muy importante del atractivo de Barcelona se basa en su oferta cultural (entendida en un sentido amplio, que incluiría tanto los equipamientos culturales de la ciudad como el patrimonio tangible e intangible, y donde los espacios públicos desarrollan un papel muy relevante), parece necesario considerar la importancia de una mirada cultural, desde el sector cultural de Barcelona, para el análisis y la propuesta de soluciones para estos retos.