Museu Picasso de Barcelona

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Pablo Picasso no escribió ningún libro de ensayo ni ningún tratado de pintura. Su pensamiento, sus aficiones, sus críticas y sus valores quedan profusamente plasmados en sus creaciones, la inmensa mayoría plásticas, y una minoría escritas (poemas, piezas teatrales, cartas, dedicatorias). Para seguir la expresión verbal de su pensamiento, resulta inestimable recurrir al testimonio escrito de quienes le conocieron, de los estudiosos que le trataron, de los amigos que le quisieron.

Presentamos una selección de frases del propio Picasso, expresadas en conversaciones, encuentros y entrevistas, y recogidas en diferentes materiales bibliográficos. Todos ellos se pueden consultar en la biblioteca del Museu Picasso de Barcelona.

Barcelona
comprensión del arte
creación
cubismo
expresión
visión del mundo, actitud vital

Barcelona

[Barcelona]: “Allá es donde empezó todo... Allá es donde entendí hasta dónde podía llegar”
(Pierre Daix, Picasso Créateur. París, Seuil, 1987, p. 103)

comprensión del arte

Todo el mundo quiere comprender la pintura. ¿Por qué no se intenta comprender el canto de los pájaros? ¿Por qué a uno le gusta una noche, una flor, todo lo que rodea al hombre, sin intentar comprenderlo? La pintura, en cambio, se quiere comprender.
(Christian Zervos, «Conversation avec Picasso», Cahiers d’art 7/10. París, 1935. p. 178)

¿Por qué pinta de tal manera que su expresión es tan difícilmente inteligible para el público?
[Pregunta de Jérôme Slecker].
Pinto así porque éste es el resultado de mi pensamiento. He trabajado durante años para lograrlo, y si doy un paso atrás, será una ofensa para el público, porque éste es el resultado de mis reflexiones. No puedo emplear un procedimiento corriente sólo para tener la satisfacción de ser comprendido.
(Jérôme Slecker, «Picasso explains», New Masses, 13 de marzo de 1945) (*)

El público no siempre comprende el arte moderno; esto es un hecho, pero es porque no se le ha enseñado nada sobre pintura. Se le enseña a leer y escribir, a dibujar o cantar, pero nunca se ha pensado en enseñarle a mirar un cuadro. Que pueda haber una poesía del color, una vida de la forma o del ritmo —estas rimas plásticas—, todo esto, lo ignora totalmente.
(Anatole Jakovski, «Midis avec Picasso», Arts de France 6. París, 1946) (*)

Hay que despertar a la gente. Cambiar totalmente su manera de identificar las cosas. Se tendrían que crear imágenes inaceptables.
(André Malraux, La tête d’obsidienne. París, Gallimard, 1974) (*)

creación

Todo el interés del arte se encuentra en el principio. Después del principio, ya viene el final.
(Recogido por Efstratios Tériade, «En causant avec Picasso», L’Intransigeant, 15 de junio de 1932) (*)

El cuadro no es pensado y fijado por adelantado: mientras se hace, sigue la movilidad del pensamiento. Una vez terminado, cambia aún más, según el estado de quien lo mira. Un cuadro vive su vida como un ser vivo, experimenta los cambios que la vida cotidiana nos impone. Esto es lógico, ya que un cuadro sólo vive gracias a quien lo mira.
(Christian Zervos, «Conversation avec Picasso», Cahiers d’art 7/10. París,1935, p. 173-174)

Antes [...] un cuadro era una suma de adiciones. En mi caso, un cuadro es una suma de destrucciones. Hago un cuadro, y luego lo destruyo. Pero, al final, no se ha perdido nada; el rojo que he quitado de una parte se encuentra en alguna otra parte.
(Christian Zervos, «Conversation avec Picasso», Cahiers d’art 7/10. París,1935, p. 173)

Nunca sabes qué vas a hacer. Empiezas un cuadro y se convierte en algo totalmente distinto. Es curioso lo poco que cuenta la voluntad del artista.
(Daniel-Henry Kahnweiler, «Entretiens avec Picasso au sujet des Femmes d’Alger», Aujourd’hui, 4 de septiembre de 1955) (*)

El éxito es peligroso. Uno empieza a copiarse a sí mismo, y copiarse a sí mismo es peor que copiar a los demás. Esto conduce a la esterilidad. (Alexander Liberman, extraído de «Picasso», Vogue. Nueva York, noviembre de 1956) (*)

Para mí, cada cuadro es un estudio. Yo me digo: algún día lo terminaré, haré que sea algo acabado. Pero desde el momento en que empiezo a terminarlo, se convierte en otro cuadro, y pienso que lo reharé. Y al final siempre es algo diferente. Si lo retoco, hago de él un nuevo cuadro.
(Alexander Liberman, extraído de «Picasso», Vogue. Nueva York, noviembre de 1956) (*)

No hago nunca un cuadro como una obra de arte. Siempre es una búsqueda. Busco constantemente, y en toda esta búsqueda hay un encadenamiento lógico. Por esto las numero [las obras]. Las numero y las fecho. Quizá algún día alguien me lo agradecerá.
(Alexander Liberman, extraído de «Picasso», Vogue. Nueva York, noviembre de 1956) (*)

Yo veo por los otros. Es decir, pongo en la tela las visiones repentinas que me impulsan. No sé de antemano qué pondré en la tela, y aún menos puedo decidir qué colores usar. Mientras trabajo, no soy consciente de lo que estoy pintando en el lienzo. Cada vez que empiezo un cuadro, tengo la sensación de lanzarme al espacio. Y nunca sé si aterrizaré de pie. Sólo más tarde empiezo a evaluar el efecto de lo que he hecho.
(John Berger, The success and failure of Picasso (1965). Pantheon Books, Nueva York, 1980, p. 136)

Los surrealistas tenían razón en esto. La realidad es más que la cosa en sí. Yo siempre busco la surrealidad. La realidad es cómo se ven las cosas... Un pintor que copia un árbol rehúsa ver la realidad. Yo veo las cosas de otra manera. Una palmera puede convertirse en un caballo.
(Roland Penrose, Picasso. His Life and Work (1958). University of California Press, 1981)

Siempre hay que buscar la perfección [...] Para mí significa: de una tela a otra, ir siempre más lejos, más lejos.
(Brassaï, Conversations avec Picasso (1964). París, Gallimard, 1997, p. 132)

No basta con conocer las obras de un artista. También hay que saber cuándo las hacía, por qué, cómo, en qué circunstancias. [...] Procuro dejar para la posteridad una documentación tan completa como sea posible. Por esto fecho todo lo que hago.
(Brassaï, Conversations avec Picasso (1964). París, Gallimard, 1997, p. 150)

Pero se cambia continuamente [...] Sólo se puede seguir realmente el acto creador a través de la serie de todas las variaciones.
(Brassaï, Conversations avec Picasso (1964). París, Gallimard, 1997, p. 285)

Desplazar. Poner ojos en las piernas. Contradecir. Hacer un ojo de cara y otro de perfil. Siempre se hacen los dos ojos iguales. ¿Se ha fijado? La naturaleza hace muchas cosas como yo, ¡las oculta!
(André Malraux, La tête d’obsidienne. París, Gallimard, 1974) (*)

Busco la inspiración en la realidad. Sólo lo real empuja mi imaginación y me da una nueva vida. (**)

En arte no hay sólo el objeto que se va a representar según las leyes convencionales de la perspectiva. Hay las dimensiones de la obra, hay la luz en la que se sitúa la propia concepción plástica, hay la posición que se le da, y hay muchas otras cosas.
A mí me gusta, sobre todo, la luz.
(Guillaume Apollinaire, «Propos de Pablo Picasso», Picasso/Apollinaire. Correspondence. París, Gallimard, 1992, p. 201)

La pintura es más fuerte que yo. Me hace hacer lo que quiere. (**)

Cada cuadro, cada ritmo, cada color es una batalla. Una batalla contra uno mismo, contra la pintura. (**)

cubismo

El cubismo se ha mantenido dentro de los límites y las limitaciones de la pintura, sin pretender jamás ir más allá. El cubismo comprende y utiliza el dibujo, la composición y el color con el mismo espíritu y de la misma manera que todas las demás escuelas. Nuestros temas quizá son diferentes, ya que hemos introducido en la pintura objetos y formas que antes ignoraba. Nosotros hemos mantenido los ojos —y el cerebro— abiertos hacia nuestro entorno.
(De la entrevista de Marius de Zayas «Picasso speaks», The Arts. Nueva York, 1923) (*)

Sólo me esfuerzo en poner el máximo de humanidad posible en mis cuadros. Tanto da si esto ofende a algunos idólatras de la esfinge humana convencional. Además, no tienen más que mirarse un poco más atentamente en un espejo. ¿Qué es un rostro, en el fondo? [...] ¿Lo que hay delante? ¿Dentro? ¿Detrás? ¿Y el resto? ¿Acaso no lo ve cada uno a su manera?
(Anatole Jakovski, «Midis avec Picasso», Arts de France 6. París, 1946) (*)

Vi que ya estaba todo hecho. Era necesario romper para hacer la propia revolución y volver a empezar de cero. Me obligué a ir hacia el nuevo movimiento. El problema es cómo pasar, cómo soslayar el objeto y dar una expresión plástica al resultado [...] Todo esto es mi lucha para romper con el aspecto bidimensional.
(Alexander Liberman, extraído de «Picasso», Vogue. Nueva York, noviembre de 1956) (*)

Un artista digno de este nombre debe dar a los objetos que quiere representar la máxima plasticidad posible. Por ejemplo, si quiere representar una manzana: si se traza un círculo, se representará el primer grado de plasticidad del modelo. Pero es posible que el artista quiera llevar su obra a un grado de plasticidad mayor y que entonces el objeto acabe representado con la forma de un cuadrado o un cubo, que no serán en absoluto la negación del modelo.
(Guillaume Apollinaire, «Propos de Pablo Picasso», Picasso/Apollinaire. Correspondence. París, Gallimard, 1992, p. 201)

expresión

Cada vez que he tenido algo que decir, lo he dicho tal como sentía que debía decirse. Motivos diferentes reclaman invariablemente medios de expresión diferentes.
(De la entrevista «Picasso speaks», The Arts. Nueva York, 1923) (*)

Cuando pinto, mi objetivo es mostrar lo que he encontrado, y no lo que busco.
(De la entrevista de Marius de Zayas «Picasso speaks», The Arts. Nueva York, 1923) (*)

Lo que deseo es que de mi cuadro se desprenda únicamente la emoción.
(Christian Zervos, «Conversation avec Picasso», Cahiers d’art 7/10. París,1935, p. 174)

Sólo pinto lo que veo. Quizá lo he visto o lo he sentido de forma diferente en otras épocas de mi vida, pero nunca he pintado algo que no haya visto o sentido.
(Anatole Jakovski, «Midis avec Picasso», Arts de France 6. París, 1946) (*)

Pinto igual que otros escriben su autobiografía. Mis telas, acabadas o no, son las páginas de mi diario.
(Françoise Gilot, Vivre avec Picasso. París, Calmann-Lévy, 1965) (*)

visión del mundo, actitud vital

No hay ninguna pintura, ningún dibujo mío, que no responda exactamente a una visión del mundo. (**)

Todo lo que no tiene un objetivo por alcanzar, un resultado por conquistar, una enigma por resolver, un misterio por penetrar, no me interesa. (**)

Me enorgullece decirlo: jamás he considerado la pintura como un arte meramente de adorno, de distracción; he querido, a través del dibujo y del color, ya que éstas eran mis armas, penetrar siempre más allá en el conocimiento del mundo y de los hombres, para que este conocimiento nos libere cada día más.
(New Masses. 24 de octubre de 1944. Citado por Pierre Daix, Picasso créateur. París, Seuil, 1987)

Quien se preocupa del juicio de la posteridad no puede ser libre. La posteridad es una hipótesis. El artista no trabaja sobre hipótesis. Trabaja sobre el Aquí y sobre el Hoy. (**)

Mis cuadros antiguos ya no me interesan... Siento mucha más curiosidad por los que aún no he hecho. [Picasso, a los 80 años]
(Brassaï, Conversations avec Picasso (1964). París, Gallimard, 1997, p. 352)

Lo esencial es hacer lo que a uno le apetece hacer.
(Olivier Widmaier Picasso, Picasso Portraits de famille. París, Éditions Ramsay, 2002, p. 292)

(*) Extraído de Picasso, Propos sur l’art. Edición de Marie-Laure Bernadac y Androula Michael. París, Gallimard, 1998.
(**) Extraído de Claude Thibault, Picasso Gauguin. Citations et maximes sur l’art, l’oeuvre, l’artiste. París, Éditions Résidence, 1999.