El camino hacia la máscara

La producción previa a 1907 resultó clave en la carrera de Picasso por cuanto fue realizada en los años del asalto a la modernidad, que simbólicamente se concreta en Les Demoiselles d'Avignon. La asimilación de nuevos referentes y la constante evolución de su lenguaje pictórico tienen su correlato en el autorretrato. La autorrepresentación como bohemio o arlequín del bienio 1904-1905 constituye la cesura que marca el alejamiento del sentido imitativo del género. En 1906 el proceso de primitivización de su obra y el interés por el arte antiguo —especialmente el ibérico— se concreta en la simplificación de las formas y la transformación de los rostros en máscaras. Este es un año fundamental para la autorrepresentación picassiana, pues el artista realizó diversas obras con una orientación similar. La culminación de este proceso se concreta en el Autorretrato de la Narodni Gallery, de 1907, que anuncia un nuevo lenguaje pictórico a la vez que preludia la desaparición del autorretrato tradicional durante los años siguientes.