Forjando la imagen del creador

Picasso cultivó el autorretrato como artista desde los años académicos y durante su juventud, si bien este es un tema que aparece de forma transversal en toda su obra. El proceso de autoobjetivación lo llevó a experimentar toda suerte de perspectivas y posturas, a imagen de los grandes maestros y con el objetivo de hacer hincapié en su condición de artista. Autorretrato con peluca y Picasso par lui-même, donde el autor se caracteriza como un simio, representan el disfraz histórico y el doble híbrido animalizado, categorías relevantes de la autorrepresentación picassiana, con frecuencia mediante la caricatura. La proyección como creador se desplegará en diversas líneas, ya sea como artista in actu—ante una tela o un bastidor─o como bohemio, acompañado por sus amigos y vistiendo atrevidas indumentarias. En este proceso promocional aprovechó las posibilidades que le ofrecía la prensa escrita, no solo proporcionando autorretratos a diversas publicaciones barcelonesas, sino también publicándolos en Arte Joven, revista de la que fue codirector.