Picasso 1936. Huellas de una exposición

En 1935, la agrupación catalana ADLAN (Amics de l’Art Nou) —fundada en 1932 con el objetivo de promover el arte de vanguardia— proyectó una exposición de Picasso en Barcelona. La muestra se pudo ver en la Sala Esteva del 13 al 30 de enero de 1936 y, posteriormente, se llevó a Bilbao y a Madrid. Detrás de la selección de las veinticinco obras que la integraban estaba el criterio de Picasso, y la selección no fue banal: el artista sabía exactamente qué quería enseñar en su tierra, y sabía también que allí no se había visto casi nada suyo desde principios de siglo. La “Exposició Picasso” de 1936 tuvo mucho éxito y el público español pudo conocer y comprender la obra del Picasso moderno. De esta forma, el artista fortaleció su relación con Barcelona y, por extensión, con España.

La propuesta de difusión que presentamos en “Picasso 1936. Huellas de una exposición” reivindica la idea de valorar los documentos en los procesos artísticos. De acuerdo con esta noción, y partiendo de los vestigios documentales que han quedado de la exposición de 1936, el Museu Picasso quiere mostrar de qué manera se hizo realidad este acontecimiento, y poner de relieve la importancia que tuvo en el fortalecimiento de la relación de Picasso con su país de origen.

Es preciso remarcar que ésta es una muestra no con documentos y archivos, sino de documentos y archivos, donde la estructura de los documentos y sus relaciones narran un episodio de la historia; porque el archivo es capaz de explicar aquello que no puede ser narrado de ninguna otra forma.

Recepción crítica de la obra de Picasso en 1936

invitación inauguración exposición Picasso en Sala EstevaBiblioteca de Catalunya

La exposición de 1936 fue la primera oportunidad de ver un conjunto de obras vanguardistas de Picasso en España, de las cuales hasta entonces se solía hablar sin demasiado conocimiento de causa. Fue, por tanto, un gran acontecimiento recogido ampliamente en la prensa, desde diciembre de 1935 hasta marzo de 1936. Aparecieron críticas a la muestra, tanto de los detractores como de los defensores de Picasso.

La identificación de las obras de Picasso expuestas en el año 1936

Vista general de la sala de exposiciones

En la “Exposició Picasso” presentada en la Sala Esteva en 1936, se mostraron veinticinco obras del artista creadas entre 1907-1908 y 1935, de las cuales veintiuna eran propiedad de once coleccionistas privados del entorno francés y vanguardista de Picasso —Galerie Pierre, Marie Cuttoli, Tristan Tzara, Henri Laugier, Lise Deharme, Jacques Lipchitz, Léon Kochnitzky, Maurice Raynal, Eugenia de Errázuriz, Georges Wildenstein y Christian Zervos—, y las otras cuatro pertenecían al propio artista.

Fotografía original blanconegro de obra expuesta en Sala Esteva Peinture Parte posterior de foto original con anotaciones y sellos Peinture
Parte posterior de foto original con anotaciones y sellos Guitarre Fotografía original blanconegro de obra expuesta en Sala Esteva GuitarreFons Sala Esteva. Museu Picasso, Barcelona

La investigación que ha llevado a cabo el Museu Picasso ha permitido identificar y valorar, por primera vez, las obras de Picasso que se exhibieron en 1936, primero en Barcelona y luego en Bilbao y Madrid. Una investigación que se ha basado, precisamente, en los documentos fotográficos que forman parte del Fondo Sala Esteva —adquirido por el museo en el año 2009— y que ahora se pueden ver reproducidos en este espacio.

Se trata de veinticuatro copias impresas con tintas pigmentarias sobre papel de algodón cien por cien, obtenidas a partir de reproducciones digitales de las fotografías originales.

El discurso del archivo: el factor humano como base organizativa

Para hacer realidad la “Exposició Picasso” de 1936, se fue tejiendo una red de intelectuales y artistas españoles y franceses que, casi a título individual —unos en Barcelona, otros en Bilbao, Madrid o París—, consiguieron superar todos los obstáculos para llevar a cabo el proyecto de mostrar la obra de Picasso en su país de origen. Tomando como base la correspondencia de ADLAN, el grupo organizador de la exposición, hemos querido mostrar la génesis de los documentos y sus relaciones. Así, haciendo visible el discurso del archivo, la lectura documental permite conocer no sólo los hechos que tuvieron lugar sino, sobre todo, la manera de actuar, la manera de pensar de quienes hicieron posible la exposición de Picasso en 1936.

Imagen información Jaume Sabartés

Ontología: formalización explícita de un esquema conceptual compartido

La ontología que presentamos en esta sala se ha elaborado con la intención de conceptualizar y plasmar de manera gráfica la “Exposició Picasso” en el año 1936, y así entender la relación del artista con Barcelona y con España. Esta construcción se ha hecho sobre la base de la experimentación, mediante la puesta en práctica de nuevas maneras de formalizar y estructurar la información y la documentación que nos han permitido representar de nuevo el acontecimiento y, finalmente, generar y compartir nuevos conocimientos sobre Picasso.

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