Museu Picasso de Barcelona

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Picasso – Clergue

Del 22 de junio de 2022 al 23 de octubre de 2022


Picasso – Clergue

«PICASSO-CLERGUE» presenta en forma de crónica una selección del fondo fotográfico Lucien Clergue, que adquirió en 2016 el Museu Picasso, relativo a Picasso: la historia en imágenes que Clergue realizó de Picasso a lo largo de los numerosos encuentros que tuvieron lugar en el sud de Francia, donde ambos vivían. «PICASSO-CLERGUE» es asimismo un álbum de familia y el diario de una amistad.

En 2016, el Museu Picasso de Barcelona compró el fondo fotográfico de Lucien Clergue relativo a Picasso: cerca de seiscientas fotografías en blanco y negro a las sales de plata, todas estampas de época. Esta exposición presenta, en forma de crónica, una selección de este conjunto: la historia en imágenes que Clergue realizó de Picasso a lo largo de los numerosos encuentros que tuvieron lugar en el sur de Francia, donde ambos vivían.

Lucien Clergue (1934-2014) no contaba aún con veinte años cuando, en 1953, al salir de una corrida de toros en Arlés, presentó sus primeras fotografías a Pablo Picasso y aprovechó para fotografiarlo. Dos años más tarde se reencontraron en La Californie, la casa de Picasso en Cannes, al invitarle el artista a fotografiar.

«¿Por qué este privilegio? Mis retratos de saltimbanquis, realizados con el espíritu de sus Arlequines, lo habían emocionado tanto como le fascinaron mis ensayos sobre los cadáveres de animales arrastrados por el Ródano o sobre la destrucción de Arlés por los bombardeos aliados. Sin duda, Picasso hallaba en mi búsqueda sus inquietudes personales: carroña y ruinas reflejaban un universo macabro que él mismo había representado en el Guernica. La guerra nos acercaba, y también la tauromaquia, que me había permitido conocerlo –y hacerle fotos– dos años antes en el Anfiteatro de Arlés».

Fue el inicio de una amistad que se prolongaría hasta la muerte del artista en el año 1973. Lucien Clergue mostraba de forma regular su obra a Picasso, quien diseñó para él la portada del libro Corps memorable, publicado por Seghers en 1957 y en el que las fotografías acompañaban poemas de Paul Eluard, y el cartel de la primera exposición que realizó en Zúrich, en 1958. Picasso le presentó a sus amigos, entre ellos Jean Cocteau, que lo asesoró en la elección de sus títulos y escribió textos para acompañar sus fotos. Cocteau invitó a Lucien Clergue a participar en el rodaje del Testamento de Orfeo en las canteras de Baux-de-Provence, cerca de Arlés, donde el fotógrafo ayudó a construir la secuencia sobre los gitanos.

El afecto y la afinidad entre Picasso y Clergue permitieron documentar pequeños episodios de la vida de Picasso, una serie de escenas que se sucedieron a lo largo del tiempo y que acabaron por explicar una parte de la vida del artista. En ellas, nos encontramos con un Picasso íntimo, atrapado en su día a día, tierno y pensativo, siempre atento. «PICASSO-CLERGUE» es asimismo un álbum de familia y el diario de una amistad. La efeméride de una vida de complicidades.

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