El taller
compartido

Picasso
Fín
Vilató
Xavier

26.10.17 - 28.01.18
Esta exposición explora el vínculo que, a través del grabado, une a cuatro artistas de una misma familia: Picasso, J. Fín, Vilató y Xavier. Todos hicieron del estampado una parte fundamental de su obra y se transmitieron mutuamente el gusto por las distintas técnicas y por el tiempo que estas requieren.

Hacer grabado, litografía o linograbado es para el artista un momento en el que el tiempo se transforma: debe salir de su taller para ir a trabajar con otra persona; debe esperar el tiempo que requiera cada técnica para dar resultado; por último, debe esperar a que el artesano con quien trabaja en ese taller colaborativo termine la impresión. De estas colaboraciones nacen obras únicas y singulares que no serían posibles sin este “paso a dos”.

En 1939 J. Fín y Vilató se encontraban entre los refugiados políticos españoles que acabaron en la playa de Argelès tras la debacle de la Guerra Civil Española. Su tío Picasso los ayudó a salir del campo de concentración y los llevó con él a París. Pasaron allí unos meses, antes del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Durante su estancia, Picasso los llevó al taller de Lacourière, donde los dos jóvenes artistas descubrieron la talla dulce, que ya nunca dejarían. Ambos realizaron allí su primer grabado, aunque solo se conoce el de Vilató (del cual existe una única prueba, aquí presentada), pues el de Fín se perdió. A su vez, el gusto por el estampado, por el tiempo compartido y por la habilidad magistral de los artesanos impresores le fue transmitido a Javier, hijo de Vilató y tercera generación de esta familia de artistas.

Exposición

  • En el taller Lacourière-Frélaut

    La historia de esta exposición comienza en el taller de Lacourière-Frélaut. Aunque no es el primer taller en el que Picasso realizó grabados, es donde llevó a sus sobrinos Fín y Vilató en 1939 para iniciarlos en el arte del estampado. Es también el taller al que Vilató llevó a su hijo para, a su vez, introducirlo en el mundo del grabado.

    Hoy ha desaparecido, pero el taller Lacourière-Frélaut sigue siendo el templo del grabado en París para varias generaciones de artistas, un lugar mítico en el cual se crearon auténticas obras maestras. Las obras de los cuatro artistas presentadas en esta exposición fueron realizadas o se imprimieron en este taller.

    Créditos de la imagen:
    Jacques Frélaut. París, c. 1950
    Fotografía a las sales de plata
    Colección particular

  • Los grabados de Fín

    Aunque es difícil saber con precisión dónde grabó Fín sus planchas, sabemos que las ediciones fueron impresas en el taller Lacourière-Frélaut. Sabemos también que grababa a menudo en su taller de la Ruche, en su casa o en casa de su hermano Vilató.

    Aquí podemos apreciar el virtuosismo y la riqueza técnica de Fín, que alternaba procedimientos de reserva con otros como el aguafuerte y podía volver a una plancha una y otra vez, hasta llevar al límite sus posibilidades con el buril, el raspador o el aguatinta.

    Créditos de la imagen:
    Francesc Mèlich. Barcelona, 19 de septiembre de 1945
    J. Fín en el taller de Francesc Mèlich
    Fotografía a las sales de plata
    Arxiu Foto Mèlich, Barcelona

  • Grabados de Vilató

    Vilató hace gala de un profundo dominio de las distintas técnicas de grabado y nos ofrece obras de una profunda delicadeza en las que el tiempo parece haberse detenido. Impresor fuera de serie, a Vilató le gustaba grabar solo y no iba al taller más que para realizar las pruebas. Esta última fase del trabajo le gustaba mucho y, de hecho, muchos de sus grabados los imprimió él mismo.

    Créditos de la imagen:
    París, 1955
    Vilató en su taller de la calle Édouard Jacques
    Fotografía a las sales de plata
    Archivos J. Vilató, París

  • Grabados de Xavier

    Xavier se introduce en el grabado siendo muy joven y al poco tiempo empieza a grabar en el taller Lacourière-Frélaut. Pronto se sumerge en la exploración de las distintas técnicas y, gracias a las enseñanzas familiares y al virtuosismo de unos impresores al servicio de su talento, produce una obra tan rica como densa. En ella se representan escenas de universos familiares o imaginados, pero también momentos en el taller de los que somos testigos privilegiados, en los que el artista está solo ante su obra o en compañía de los impresores.

    Créditos de la imagen:
    París, 1993
    Xavier en el taller de Frank Bordas
    Fotografía a las sales de plata
    © Pierre Berna

  • El taller compartido

    El trabajo en un taller es ante todo compartir. Se comparten el tiempo, el saber, el espacio; se comparte con el pasado, con la historia, con los hombres y mujeres que imprimen y trabajan mano a mano con el artista en la creación de una obra múltiple y única. Nos gustaría contar aquí dos historias al respecto; la primera sucedió en Barcelona, la segunda en París.

    En Barcelona...

    En septiembre de 1939 empezó la guerra entre Francia y Alemania y Fín y Vilató se vieron obligados a volver a España. Tras varios años de servicio militar obligatorio y punitivo, Fín y Vilató se reunieron en Barcelona con su amigo del frente Francesc Melich, ya iniciado en el oficio de la impresión, y lo convencieron para abrir juntos un taller de grabado. El taller, en el que los hermanos compartían con otros artistas su pasión por la talla dulce, acabó convirtiéndose en una referencia en Barcelona. Fín realizaría allí una de sus series más importantes: Los Mathxullamas, que representa un universo personal muy rico y cuyo nombre, o más bien el sentido del mismo, así como su cosmogonía le pertenecen solo a él, tal como sucederá más tarde con El Fafarreo.

    En París...

    En 1950 Vilató encontró una prensa en el mercado de las pulgas de Montreuil, en París. Picasso le facilitó el dinero que necesitaba para comprarla y esto le permitió trabajar con mayor libertad y empezar a imprimir sus propias pruebas. A partir de entonces, Picasso acudiría al taller de Vilató para estampar sus pruebas de ensayo y ambos irían dedicándose trabajos. El taller se convirtió así en un espacio íntimo en el que compartir, y los grabados en un medio de intercambio de cariño y respeto. En 1951 Picasso tuvo una aventura con Geneviève Laporte. Con el fin de ocultarle a Françoise, su pareja, los grabados que hacía de su joven amante, los imprimía en el taller de Vilató. Así, el taller era también un espacio de secretos compartidos. La tradición familiar fue tomando forma con el paso de los años y acabó por instalarse y al final toda la familia intercambiaba y se dedicaba pruebas de ensayo.

  • Homenaje al estampador

    En esta sección queremos rendir un especial homenaje a los impresores, virtuosos de su oficio, apasionados absolutos y humildes magos.

    Esta selección de obras muestra la inmensa diversidad de posibilidades que ofrece la estampa y cómo, gracias a la colaboración exitosa entre un artista y un impresor, pudieron ver la luz verdaderas obras maestras. Sirva esto como muestra de agradecimiento y consideración hacia todos ellos.

    Créditos de la imagen:
    Lucien Clergue
    Picasso y los hermanos Crommelynck
    Fotografía a las sales de plata
    Museu Picasso, Barcelona © Atelier Lucien Clergue

Actividades

El grabado como legado familiar

Jueves, 26 de octubre de 2017, a las 19 h

Más info

Xavier entre piedras y cobres

Clase magistral de grabado, de la mano del artista Xavier

Jueves, 23 de noviembre de 2017, a las 19 h

Más info

Un original y muchas copias

Taller familiar

Sábados 4, 11, 18 y 25 de noviembre de 2017, a las 17 h

Más info

Visitas guiadas a la exposición

Sábados 4 y 18 de noviembre, 2, 16 y 30 de diciembre, 13 y 27 de enero

Más info

Catálogo

  • El taller compartido. Picasso, Fín, Vilató, Xavier

    Con la organización de la exposición «El taller compartido», el Museu Picasso quiere vincular de nuevo el trabajo del artista con el de otros miembros de su familia: sus sobrinos J. Fín y Vilató y el hijo de este, Xavier.

    J. Fín i Vilató crecieron rodeados de arte y su tío, figura permanentemente presente, les ayudó a canalizar su vocación creativa, acompañándolos en su iniciación al mundo del grabado. El catálogo que acompaña la exposición toma como eje principal el desconocido universo de los talleres de estampación en los que trabajaron los cuatro artistas, en especial el Lacourière-Frelaut en París. Los artesanos estampadores de la capital francesa, y también los de Barcelona, son los verdaderos protagonistas de esta historia. A través de su maestría podemos descubrir la personalidad y las peculiaridades de la obra grabada de cada uno de los artistas de la familia Picasso y cómo les ayudaron a desarrollar su talento. Las páginas de este libro ponen de manifiesto el amor que todos ─artistas y artesanos─ sentían por la estampa, en cualquiera de sus múltiples manifestaciones, y la profunda complicidad que se estableció entre ellos.

  • Autores: Marta-Volga de Minteguiaga-Guezala, Eduard Vallès, Cécile Pocheau Lesteven
    Año: 2017
    Páginas: 224
    Lenguas: castellano/francés, catalán/inglés
    Formato: 28 x 24 cm
    Editor: Fundació Museu Picasso de Barcelona
    Precio: 34€

  • ISBN
    Catalán/inglés 978-84-947539-5-4
    Castellano/francés 978-84-947539-4-7

Información práctica

Horarios

  • De martes a domingo: de 9 a 19 h (festivos incluidos, excepto lunes festivos)
  • Jueves de 9 a 21.30 h
  • Lunes: cerrado (incluyendo los lunes festivos)

Cómo llegar

Precios

  • Entrada combinada, colección + exposición temporal: 11 €
  • Entrada a la exposición temporal: 6,50 €

Más información

Comprar entradas