Museu Picasso de Barcelona

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  • Lee Miller. Picasso en Privado

    • Fecha de 01/06/07 a 16/09/07
    • Selección de más de un centenar de estas fotografías hechas a Picasso, ofrece también una muestra de la producción de Lee Miller como fotógrafa documental y publicitaria y como corresponsal de guerra.
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      Lee Miller (Estados Unidos, 1907 – Reino Unido, 1977) realizó más de un millar de fotografías de Picasso a lo largo de los treinta y seis años que duró su amistad. La exposición presenta una selección de más de un centenar de estas fotografías y ofrece también una muestra de la producción de Lee Miller como fotógrafa documental y publicitaria y como corresponsal de guerra.

      Las fotografías de Miller y los escritos de Roland Penrose –artista surrealista, marido de Miller, y uno de los biógrafos más importantes de Picasso– constituyen uno de los más extraordinarios registros realizados de la actividad de un artista de la talla de Picasso. Con su mirada perspicaz, Miller logró captar a través de la lente la energía magnética de Picasso en las múltiples facetas de su vida.

      Además de las fotografías, la exposición en el Museu Picasso de Barcelona reúne por primera vez cinco de los retratos que Picasso pintó de Lee Miller, vestida de arlesiana, realizados en el verano de 1937 en que los tres –Miller, Penrose y Picasso– estuvieron juntos en Mougins.

    • Web de la exposición
  • Picasso y el circo

    • Fecha de 16/11/06 a 18/02/07
    • Las vinculaciones de Picasso con el mundo del circo estuvieron muy presentes a lo largo de toda su vida.
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      Ya en la Barcelona de fines del siglo XIX, Picasso frecuenta los circos que acuden a la ciudad, aunque en sus obras de este periodo no quedan huellas de ello. Los circos ambulantes de los bulevares de París se convierten en espacios visitados con frecuencia por el joven Picasso y sus amigos durante sus primeras estancias en esta ciudad. A fines de 1904 y comienzos de 1905 es cuando el tema del circo, concretamente el de Medrano, se convierte en un referente en su vida y obra y en el centro de las composiciones del momento. El artista crea un escenario ficticio, donde acróbatas y equilibristas -quienes ya aparecían a lo largo de la tradición literaria y pictórica del Romanticismo simbolizando el aislamiento y el sufrimiento humanos- interpretan papeles de la vida cotidiana, manifiestan sus problemas domésticos y el aislamiento y la incomprensión de sus sentimientos. Las escenas familiares en las que los saltimbanquis y los arlequines se erigen en los auténticos protagonistas de este periodo son herencia de los retratos de grupos familiares, cuyas raíces se asientan en la época azul. Estas composiciones serán el origen de una gran obra que Picasso perseguía desde hacía tiempo, "Familia de Saltimbanquis", de 1905. El Arlequín, como ocurrirá en los años 30 con el Minotauro, se convierte en el alter ego del artista. El Arlequín, cuya génesis se halla en la época azul, será el auténtico protagonista de lo que se ha venido en denominar época rosa. Durante los años del cubismo analítico, la familia de Arlequín reaparece aisladamente en un conjunto de óleos que realiza en 1909, como en el bodegón "Panes y frutero sobre una mesa", cuya disposición de elementos nos remite a una composición anterior, "Carnaval en la taberna". En 1915, Picasso realiza una serie de investigaciones a través de las que continúa su análisis de la representación del Arlequín y que tienen su colofón en la pintura "Arlequín", propiedad del Museum of Modern Art de Nueva York, entorno a la que pinta una serie de acuarelas y que culmina, según palabras del propio artista, su interpretación de este personaje. Este intenso trabajo revertirá dos años más tarde en su primera y audaz colaboración teatral, "Parade", en la que la recreación de la vida de una barraca de feria servirá al artista para hacer del mundo del circo el motivo de una serie de experimentaciones plásticas. De esta manera, los logros cubistas alternarán con un naturalismo que insinúa monumentalidades clásicas que va a desarrollar en los años ulteriores y en las que la personalidad del Arlequín va a continuar acaparando una posición central.