Museu Picasso de Barcelona

Ayuntamiento de Barcelona

Menú del sitio

Ir al contenido

 
  • Picasso: Paisaje interior y exterior

    • Fecha 26/10/99 al 31/1/00
    • El paisaje es un motivo recurrente en la formación de Picasso, pero, a medida que se intensifican sus contactos con las vanguardias, retrocede hacia la descripción de unos espacios interiores que desplazan los exteriores.

    • Más información ...

      El “paisaje interior” se convierte en un alter ego de los parajes exteriores y el artista hace de sus talleres su propio paisaje. Su obra es en numerosas ocasiones el ocupante de estos espacios, con quien el artista mantiene un diálogo fluido que, iconográficamente, evidencia el momento en que se encuentra su creación estilística. La confrontación entre paisaje exterior y paisaje interior-atélier es el discurso en que se basa esta exposición y el hilo conductor que guía desde el inicio la trama que mueve este diálogo que Picasso establece entre la descripción del exterior y su cosmos personal.

      Ámbitos de la exposición:

      • 1917-1920 La ventana: nexo entre la realidad y lo imaginado
      • 1920-2936 Del atelier al plein air
      • 1937-1955 De la soledad de los años de guerra al esplendor del Midi
      • 1955-1960 La Californie: el taller del siglo XX
      • 1959-1970 Últimas miradas sobre la tradición

      1917-1920. LA VENTANA: NEXO ENTRE LA REALIDAD Y LO IMAGINADO

      Entre 1917 y 1920, Picasso abre su pintura estilística y conceptualmente. El cubismo, que había trabajado con fuerza entre 1908 y hasta entonces, le da la alternativa al clasicismo, si bien ambos estilos conviven toda la década de los años veinte. La ventana como sujeto artístico adquiere protagonismo y sirve para crear nuevas relaciones espaciales entre interior/exterior, al tiempo que asume el nexo entre lo real y lo idealizado.

      Desde su taller de Roma, en 1917, nos describe la Villa Medici mientras prepara los decorados del ballet Parade para los Ballets Rusos de Serge Diaghilev. En Barcelona, unos meses más tarde, abre la ventana del hotel Ranzini y nos asoma al paseo de Colom en un óleo que es el preámbulo decisivo de la serie de ventanas abiertas de este momento. Estas ventanas se repetirán en los año siguientes en los dibujos y óleos de Saint-Raphäel y de París, en los que expresa en lenguaje cubista las naturalezas muertas, mientras que el clasicismo define los paisajes exteriores.

      1920-2936. DEL 'ATELIER TO PLEIN AIR

      Hacia 1920, el clasicismo protagoniza una serie de paisajes interiores de la casa donde vive con su esposa Olga, en París, que el artista alterna con pequeños óleos de los exteriores.

      En el año 1925, el taller protagoniza el paisaje interior que desarrolla el artista con una total simbiosis entre cubismo y clasicismo, donde se mezclan las nuevas expectativas avaladas por el surrealismo. Es la madurez del artista lo que le permite manipular con absoluta libertad y riqueza el lenguaje plástico, temático, formal y conceptual.

      Los veranos de 1928 y 1929, como con anterioridad había sucedido en Biarritz, Saint-Raphäel, Juan-les-Pins y Port Antibes, permiten el paso del taller al plein air con absoluta naturalidad. El hecho de conocer a Marie-Thérèse Walter supone la introducción de una nueva figuración femenina más volumétrica y contundente, de formas curvilíneas y voluptuosas y de fuerte componente erótico, que materializa de mil maneras y que inician el camino hacia el periodo del taller del escultor en el castillo de Boisgeloup.

      1937-1955. DE LA SOLEDAD DE LOS AÑOS DE GUERRA AL ESPLENDOR DEL MIDI

      La guerra civil española y la Segunda Guerra Mundial conllevan un nuevo cambio iconográfico en la obra de Picasso. No relata los hechos, no narra la guerra, sino que da testimonio de lo que pasa con una serie de signos y símbolos que se convierten en paisajes alegóricos que ponen de relieve la crudeza de los acontecimientos.

      Paralelamente, una serie de paisajes interiores manifiestan el vigor de sus experimentaciones y las ventanas reaparecen como vínculo entre el espacio interior y el espacio exterior. En 1946 vuelve al Midi donde, dos años después, compra la villa La Galloise.

      Entonces trabaja en una serie de pinturas de temas mitológicos con unas vistas interiores y exteriores de su propia residencia, en las que el pintor y la modelo se impregnan de la joie de vivre.

      1955-1960. LA CALIFORNIE:EL TALLER DEL SIGLO XX

      En 1955, Picasso se instala con Jacqueline Roque en la villa La Californie, en Cannes. Transforma en taller una gran sala de la planta baja de la mansión de verano belle époque y lo convierte en protagonista de muchas de sus obras. Pronto el taller se convierte en el marco idóneo para recrear el tema del pintor y la modelo y todas sus variantes. En aquel momento, volver al tema del taller era su manera de rendir homenaje póstumo a Matisse, muerto hacía poco.

      Entre agosto y diciembre de 1957 Picasso se agencia un nuevo taller en el segundo piso de la mansión, una habitación con una gran balconada con vistas a la bahía de Cannes, donde construye un palomar. Desde hacía tiempo Picasso se estaba convirtiendo en el pintor de la pintura; creía que la pintura del pasado era un motivo como cualquier otro para pintar y así lo demostró durante unos años de frenesí interpretativo. En estos meses, su recapitulación va dirigida a Velázquez. Emprende un trabajo de laboratorio obsesivo e intenso con Las meninas, el taller por excelencia. La interpretación que ofrece Picasso muestra un gran respeto por la obra primigenia, si bien actualiza su lenguaje estético. Nacen unas nuevas meninas, Las meninas de Picasso: Las meninas del siglo XX. Del taller palatino de la corte de los Habsburgo al taller-palomar de La Californie, del paisaje interior de Velázquez al paisaje interior de Picasso, que nos proyecta desde el balcón abierto del palomar hacia el paisaje exterior de la bahía de Cannes.

      1959-1970. ÚLTIMAS MIRADAS SOBRE LA TRADICIÓN

      Después de Las meninas, Picasso sigue centrando su interés en la tradición de la pintura con Le déjeuner sur l’herbe de Manet, que le permite situar su trabajo en un paisaje exterior. Su proceso creativo exhaustivo muestra, al mismo tiempo, su reflexión sobre las bañistas de Cézanne.

      A partir de 1963 el tema del pintor y la modelo y todas sus variantes resurgen con fuerza y toma como marco el taller. Actualiza este tema que había tratado con mayor o menor intensidad a lo largo de su vida y descarga en él todas sus inquietudes existenciales. Al final de su vida, Picasso quiere penetrar en la esencia de lo que es el pintor. Alterna el paisaje interior con le exterior de su entorno: Vauvenargues, Mougins.

      Los últimos años de su vida, en plena senectud, surge un artista de espíritu joven y renovador. Su pintura es el resultado de unas experimentaciones que le llevan a utilizar una pincelada gruesa, basta y directa. El paisaje se funde con la figura humana con un efecto óptico que reta al espectador y cierra su obra. Es el último Picasso.

      La exposición se completa con una recopilación de imágenes realizadas por el fotógrafo David Douglas Duncan, que pone de manifiesto la amistad Duncan-Picasso y la fructífera relación que hay entre el periodismo fotográfico y el arte. En ellas especialmente se puede admirar a Picasso en el taller y otras estancias de La Californie y Vauvenargues y su trabajo como ceramista. Así, las fotografías de Duncan pueden considerarse un “certificado” de la actividad del artista.

  • Raoul Dufy. 1877-1953

    • Fecha 30/4/99 a l'11/7/99
    • Con más de ciento cincuenta obras que comprenden pintura, dibujo, grabados, pero también cerámica, tejidos y mobiliario, la exposición pretende volver a considerar la trayectoria de Dufy desde sus inicios, en torno al 1900, hasta los últimos “negros”, pasando por el excitante periodo fauve.

    • Más información ...

      Esta exposición, ha sido preparada conjuntamente por el Musée des Beaux-Arts de Lyón y el Museo Picasso de Barcelona, y es la primera retrospectiva del artista organizada en Francia desde hace más de veinticinco años.