Museu Picasso de Barcelona

Pintor trabajando
Firmado Picasso en el ángulo inferior izquierdo y fechado 31.3.65 II en el reverso
Mougins
Óleo y Ripolin sobre tela
100 × 81 cm
Adquisición, 1968
MPB 70.810

La obra

El tema del artista y la modelo va surgiendo durante toda la vida de Picasso. Ya aparecía en la obra de juventud, así como en los grabados de los años treinta de la Suite Vollard y enLe Chef-d'Oeuvre Inconnu. Pero es en los últimos veinte años (1953-1973) cuando llega al punto culminante, y la pintura se convierte en modelo, sujeto o ejemplo. El artista, poseedor de la capacidad de crear, de interpretar y de transformar la realidad, pasa a ser el centro de la obra. En el museo podemos ver desde el protagonismo concedido a la desmesurada figura del pintor en Las Meninas (conjunto, 1957) hasta numerosos grabados de 1963 a 1971, titulados Pintor trabajando, La modelo y su pintor, El pintor y la modelo, Modelo posando y pintor, Viejo pintor y modelo vieja, Pintor ante la tela.

En el óleo Pintor trabajando se empiezan a notar algunos aspectos formales de su estilo tardío, que se inicia en 1964. Entonces desarrolla una nueva expresión pictórica fundada en una gran libertad y en la espontaneidad, de una estética primaria, en la que destacan el estilo taquigráfico, la materialidad de la pintura, la pincelada a veces muy espesa y a veces muy fina, y los trazos de pincel marcados.

Parece como si en la vejez, después de haberlo visto todo, Picasso lo deje todo. Algunos críticos ven en ello un acto creativo de decrepitud, de regreso a la simplicidad de la infancia, a la ingenuidad; mientras que otros, en cambio, perciben la manifestación de haber llegado más allá de todo y de la máxima expresión de la infinita libertad de tratamiento del espacio pictórico.

Esta pintura presenta sutiles colores rosados, azules y grises, que el artista complementa con el blanco para conferir a la obra una fuerte luminosidad.

Ubicación

Sala 16