Museu Picasso de Barcelona

Los pichones
Fechado 6.9./57. en el reverso
Cannes
Óleo sobre tela
100 × 80 cm
Donación del artista, 1968
MPB 70.450

La obra

Durante unos días, Picasso interrumpió su concentrado estudio de Las Meninas y, del 6 al 14 de septiembre, realizó 9 telas, pintando las palomas que veía desde la ventana de su taller en la villa La Californie, lo que cabe pensar que era para él un descanso y una liberación de su trabajo tan obsesionante.

El taller disfruta de un gran balcón que avanza sobre el jardín. Al lado hay el palomar que el propio Picasso había hecho construir un año antes, lleno de pichones de todos los tipos y colores. Las palomas le acompañan desde la infancia, cuando de la mano de su padre, José Ruiz Blasco, hace los primeros dibujos, presentes en la colección del museo.

En esta obra, unas cuantas palomas descansan en el palomar, otras picotean la comida del suelo y un tercer grupo reposa en la barandilla, mientras que otra paloma ya ha levantado el vuelo. Todos los espacios del cuadro están compartimentados mediante un perfilado negro y grueso y pintados con colores vivos, lo que da a la obra una estructura de relieve. El balcón está abierto de par en par y deja entrar toda la luminosidad mediterránea, que produce en la obra un estallido de exuberante color. Las palomas, la vegetación, el mar..., los elementos de la realidad cotidiana brillan con un cromatismo flamante y deslumbrador.

Aquí también encontramos otro tema tradicional de la obra picassiana: la ventana, elemento de comunicación entre el interior y el paisaje exterior, y del que en el museo se pueden ver varios ejemplos: La calle de la Riera de Sant Joan, desde la ventana del estudio del artista, el retrato de su hermana pintado en el mismo estudio, Lola, hermana del artista, ambos de 1900, o El paseo de Colón, de 1917.

Ver otras descripciones de obras de la serie: Las Meninas (conjunto) e Infanta Margarita

Ubicación

Sala 15