Museu Picasso de Barcelona

Retrato de Jaume Sabartés con gorguera y sombrero
Firmado Picasso y fechado Royan 22.10.39 en la parte inferior derecha
Óleo sobre tela
46 × 38 cm
Colección Sabartés
MPB 70.241

La obra

El retrato de Sabartés hecho en Royan en 1939 representa un hito en la iconografía de Sabartés en la obra de Picasso. En el momento de realizar el retrato, sus vidas habían vuelto a converger, y en aquel instante, no sólo les une la amistad, sino que, además, Sabartés se ha convertido en su secretario personal y en el testimonio más discreto y fiel de la biografía picassiana.

Este último retrato al óleo significa la materialización de una antigua aspiración de Sabartés. Él mismo hace una minuciosa descripción del momento en que fue creado: «Para distraerle o porque sí, es decir, sin ton ni son, cuando me parece que se cansa de sostener un soliloquio y para hacerle sentir que le escucho, me da por decirle: “Me gustaría hacerme un retrato con una gorguera, a la manera de los señorones del siglo xvi, y sombrero con pluma para cubrir la cabeza”. “Ya te lo haré”, me responde despreocupadamente.» Esta escena tiene lugar en 1938, y el deseo de Sabartés de verse como un gentilhombre de los tiempos de Felipe II culmina con este retrato realizado en 1939; un retrato lleno de ironía, de aquella ironía mezcla de burla y afecto, que era la base de su amistad.

Los dibujos del año anterior (MPB 70.230 y 70.231) son un caldo de cultivo idóneo para que la caracterización deseada por Sabartés tome cuerpo definitivamente en este espléndido e interesante retrato. Es una obra que se ciñe a las pautas del momento del artista: la distorsión de los rasgos, el tratamiento de la nariz, la aparente dislocación facial, que no se desvía ni un ápice de las señas de identidad que conforman la fisonomía y el carácter del viejo amigo, a quien hará constantes alusiones en su obra, tanto de una forma literaria como gráfica.

Ubicación

Sala Sabartés