Home | Arqueología urbana | Arqueología preventiva
Según la legislación vigente, entendemos por arqueología preventiva en medio urbano, el conjunto de acciones de investigación arqueológica que se llevan a cabo antes de la realización de un proyecto de planeamiento urbanístico, de una nueva construcción, de una reforma, etc., susceptible de producir la destrucción irreversible de los restos, ya sean del subsuelo o no.

Estos trabajos tienen por objeto examinar las condiciones de adaptación o de modificación de la obra prevista, para conocer y dejar el testimonio más exhaustivo posible de los restos muebles o inmuebles antes de su destrucción, y poder así conservar, destruir o mover, con la finalidad de conservarlos y estudiarlos, todos o parte de esos restos.
Pero la arqueología preventiva debe ser también un servicio público con vocación de investigación científica. La administración pública, en nuestro caso el Ayuntamiento, ha de ser el garante del equilibrio entre la preservación y la salvaguarda del patrimonio arqueológico amenazado por los trabajos públicos y por los intereses económicos y, por lo tanto, tiene que poner en marcha un conjunto de mecanismos preventivos ante la destrucción del patrimonio. Su objetivo debe ser la planificación global de todos los trabajos que han de llevarse a cabo, desde la detección de las entidades arqueológicas hasta la difusión de los resultados de la intervención, tanto dentro de la comunidad científica como a los ciudadanos. Desde la arqueología preventiva hay que controlar toda actuación sobre cualquier objeto de patrimonio arqueológico susceptible de verse afectado por la ordenación del territorio, como pueden ser las grandes obras de infraestructuras (tren de alta velocidad, autopistas, grandes colectores, etc.), las obras de remodelación internas y las pequeñas obras de particulares.
Desde el Museo, se trabaja en dos frentes: