Horta-Guinardó







Deportes minoritarios (23/06/2010)

Alternativas al fútbol. Son días de Mundial pero un paseo por las numerosas instalaciones deportivas que ofrece el distrito de Horta-Guinardó confirma que no solo del deporte rey vive el hombre. Y es que no todos los niños y niñas juegan a ser Xavi, Iniesta o Piqué.

Luis Benavides




Foto: Claudio Perrone
El voleibol aspira a igualar los sexos
Olímpics Centre Esportiu - Vall d'Hebron, 166-176

David López se desvive por el voleibol desde que tenía 16 años. El fundador, entrenador y actual presidente del Club Volei Vall d’Hebron recuerda todavía con cariño cuando «recogía pelotas y pasaba la mopa» en los Juegos Olímpicos de Barcelona. Han pasado los años y su querido voleibol todavía sigue sin despegar.
Minoritario y asociado al género femenino, el llamado volei arrastra un componente machista porque aún los juegos de contacto se reservan en el recreo a los chicos. «Históricamente, las chicas hacían voleibol y los niños, fútbol», lamenta López. Sin embargo, lejos de cruzarse de brazos, el club hortenc que preside está ultimando un proyecto para promocionar este deporte: «La idea es crear nuevos núcleos o equipos sobre todo dentro de las escuelas. Cada centro escolar funcionaría como un club, compitiendo contra el resto, pero siempre tutelados por nosotros».
El equipo que coordina López, integrado por unos 20 técnicos, ya está trabajando en algunas escuelas del distrito de Horta-Guinardó pero «el objetivo es crear una red mucho más amplia, por toda Barcelona».
Y por si alguien duda de las bondades de este deporte, a López le sobran argumentos para convencer a cualquiera: «El volei es muy completo porque desarrollas todas la extremidades combinando potencia e inteligencia. Fíjate que es el único deporte en el que no puedes parar la pelota y además necesitas trabajar en equipo porque no puedes tocarla dos veces»..

 


Foto: Claudio Perrone
Técnica y estética
Patinaje CEM Horta - E. Todà, 2-4

En la sección de patinaje artístico de la Unió Esportiva Horta están inscritos unos 60 patinadores repartidos en diferentes niveles, en su inmensa mayoría chicas de entre 10 y 21 años. El deporte del patín, en cualquiera de sus modalidades, aunque minoritario, goza de muy buena salud en Catalunya. «El nivel de patinaje artístico aquí es muy alto, aunque en los últimos años la competencia es más dura», explica Albert Vicens, un entrenador del club. «Si no se practica tanto como otros deportes es porque requiere mucho entrenamiento y dedicación», dice.

 


Foto: Claudio Perrone
Saltos y derrapes
Circuito BMX - Vall d'Hebron, 205

El circuito de BMX pegado al Velódromo de Horta reúne cada tarde a decenas de apasionados riders de todas las edades y niveles. Es la modalidad más extrema del ciclismo. Alfredo Moreno, uno de los entrenadores del club Génesis, acepta la condición de deporte minoritario: «El BMX aún no está socialmente reconocido, es peligroso y la inversión inicial para competir es cara». El club, que nació hace 12 años con el objetivo de integrar a ciclistas discapacitados con unas «bicis adaptadas para los que les falta un brazo o una pierna», tiene más de medio centenar de corredores.

 


Foto: Claudio Perrone
Una melé que crece
Rugbi - Granja Vella, 10

El rugbi es un deporte muy físico y temido por algunos padres. En cambio, Paco Carrión, entrenador del Químic Rugbi Club, recomienda jugar con el balón ovalado como actividad extraescolar porque es un deporte «muy limpio» en el que raramente se escuchan «insultos desde la grada». Carrión destaca la importancia de «pasarlo bien jugando» porque «la formación es primordial cuando son pequeños». El Químic, inquilino de las instalaciones deportivas municipales de la calle de Granja Vella, estrenará en septiembre las categorías alevín y cadete. La familia crece.

 


Foto: Claudio Perrone
Un juego vasco
Cesta-Punta - Vall d'Hebron, 166

El Club Vascònia, fundado en 1924, es el único de Catalunya que practica el cesta-punta, deporte vasco. El equipo catalán presume de haber dominado los campeonatos de aficionados desde los inicios del club «hasta mediados de los 70», cuenta Mateo Mateu, quien se presenta como «el chico para todo». Y es que este veteranísimo socio y exjugador del club se encarga de «las tareas administrativas y deportivas» del Vascònia desde que colgó la cesta en 1991. «Nuestro deporte es minoritario porque otros como el tenis, antes de pijos, nos han pasado por delante», dice pícaro.

 

 

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