Horta-Guinardó







Corrientes de antaño (17/06/2009)

Una buena idea para vencer el calor. Carlota Giménez, historiadora y especialista en estos temas, presentó dos libros señeros sobre la ruta del agua en el distrito: Riera, torrents i fonts als barris d'Horta-Guinardó y Rutes de l'aigua als barris d'Horta Guinardó. Estos son los parajes más entrañables.

R.A.




Foto: Ricard Cugat
Vasos de salud de antaño
Font de Can Fargues

En la masía conocida como Can Fargues, al sur de Horta entre las calles de Frederic Rahola, Peris Mencheta y Maragall, la fuente que está en el origen de su nombre tuvo tiempos de gloria.
Estas tierras eran de Monserrat de Casanovas y Pere Fargas, y brotaba en sus terrenos del Turó de la Rovira. A principios del siglo XX era parte de la actividad del veraneo, pero alrededor de 1905 sus aguas mineralizadas se comercializaron en todo Barcelona, envasadas en garrafas, a favor de su reputación de muy saludables. Se puede visitar el sitio en horas en que funciona el restaurante anexo. Basta con cruzar una reja.
El barrio de la Font d'en Fargues es hoy es la zona más residencial de Horta-Guinardó, todavía con predominio de torres, si bien muchas van siendo sustituidas por nuevos bloques de media altura.

 


Foto: Francesc Casals
Historias para pasar el rato
Font del cuento

Está en el parque del Guinardó, en la llamada parte histórica, cuyos jardines fueron diseñados a principios del siglo XX por Rubió y Tudurí, junto con Jean Claude Nicolas Forestier; en la zona por la que bajaba la torrentera de la Guineu.
En su entorno hay grandes estanques y abundan los arbustos floridos y las plantas aromáticas.
A principios del siglo pasado era frecuente que los vecinos cercanos, más los de San Martí de Provençals, llegaran a pasar el día y tomar sus aguas. La fuente surgía con cierta lentitud y obligaba a un tiempo de espera. Así parece que surgió la costumbre de amansar la impaciencia contando cuentos o historias.
Tal fue el apego que fue tomando la Font del Cuento entre los visitantes que dio origen a una manera decir:"Esta fuente tiene mucho cuento".

 


Foto: Joan Cortadellas
Enredos pasados por agua
Parque del Laberinto

Tres fuentes hacen más famoso al Laberinto del Vall d'Hebron: la llamada de la Marquesa, la conocida como Font de Ferro y la del Garrofer.
En estos terrenos ajardinados que fueron propiedad privada hasta 1971, se levanta la llamada Torre Soberana, antigua torre de defensa de Horta, que se supone parte de una antigua fortaleza medieval, aunque sus orígenes están en discusión.
El laberinto se encuentra en medio de un jardín de diseño neoclásico y es una obra maestra del ingenio y la fantasía. Este es uno de los siete jardines históricos reconocidos en España, y el principal de Catalunya.
El responsable del proyecto fue el italiano Domenico Bagutti, que inició las obras en 1791, utilizando todo el arsenal neoclásico, pero especialmente la presencia del agua en todas sus posibilidades.

 


Foto: Francesc Casals
Imponente fuente de riego
Can Santgenís

La masía Can Santgenís estaba situada al lado del antiguo camino de Barcelona a Sant Iscle de les Feixes, donde en la actualidad se levanta la plaza de Karl Marx.
Esta era una casa de residencia, aunque sus cuidadores también hacían explotación agrícola a favor de su propia fuente de agua.
Con el correr del tiempo, ya era 1927, la familia Santgenís la cedería en propiedad al Hospital de Sant Pau, que la sumó a sus terrenos.
La masía original es muy grande y, pese a haber perdido parte de su superficie cuando se remodeló la Ronda de Dalt, es imponente.
En 1984 fue rehabilitada y su fuente de agua canalizada para regar los huertos de las Hermanas Hospitalarias de la Santa Cruz.
En el centro de un estanque, una imagen en el agua, llegada desde los orígenes más lejanos, reverencia al Sagrado Corazón.

 


Foto: Francesc Casals
Residencia de descanso
Granja Vella - Martí-Codolar

Como Can Cortada o el Laberinto del Vall d'Hebron, en el origen de la Granja Vella hay una torre de defensa de, aproximadamente, el siglo XV. De la construcción original, conocida como Torre Jussana, no queda nada.
La finca de Martí Codolar tiene una vertiente que antiguamente le servía para regar viñas y árboles frutales. Por este paraje histórico fueron pasando, a lo largo de los siglos, campesinos, monjes y comerciantes. Por ejemplo, el 3 de mayo de 1886, el fundador de los Salesianos, el sacerdote piamontés Juan Bosco -canonizado en 1934 por la Iglesia católica-, visitó esta finca.
Fue a mediados del siglo XX cuando su propietario, Martí Codolar, cedió la finca a la congregación salesiana, que en primera instancia la destinó a seminario. En la actualidad se ha convertido en una residencia de descanso abierta al público.

 


Foto: Joan Cortadellas
Agricultura biológica
Can Soler

Se sitúa sobre la carretera de San Cugat en el barrio de Sant Genís dels Agudells, en las laderas de Collserola. Es también conocida como Cal Loco y Fuente del Bacalao.
Son testigos de los tiempos pasados el antiguo templo de Sant Genís dels Agudells, la masía que le da nombre, y los huertos urbanos, ese paso que acerca a sus orígenes a quienes la modernidad convirtió en urbanitas, pero tuvieron sus orígenes familiares en las fincas rurales.
La imponente figura de la masía apadrina actividades de educación ambiental en relación con el mundo agrario, la agricultura biológica y la apicultura, todo al amparo de un gran reserva de agua, alimentada por la torrentera del Bacalao.
El programa de Huertos Urbanos destinado a los jubilados tiene en Can Soler uno de sus exponentes más notables.

 

 

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