La construcción de un sistema electoral se fundamenta en un conjunto de elementos interrelacionados entre sí.

Básicamente, los elementos más importantes son el tipo de circunscripción, la fórmula electoral y la barrera mínima.

En este apartado, se definen, en primer lugar, las características generales de estos elementos fundamentales de todo sistema electoral. En segundo lugar, el marco jurídico que establece y regula los diversos sistemas electorales de nuestro país que permiten elegir los representantes políticos de los ciudadanos en las instituciones: Cortes Españolas -Congreso de Diputados y Senado-, Parlamento de Catalunya, Ayuntamientos y Parlamento Europeo. Finalmente, se describen los sistemas electorales según el tipo de elecciones: generales, autonómicas, locales y europeas.

Los elementos básicos

A continuación se describen brevemente las características de cada una de las piezas básicas que conforman un sistema electoral: circunscripción, fórmula y barrera.

Circunscripción electoral es el conjunto de electores sobre el cual se realizan las diferentes operaciones electorales: censo, escrutinio y atribución de escaños a las candidaturas que se presentan.

Para definir este colectivo de electores se toma ordinariamente una base territorial. Así, en nuestro país la circunscripción electoral varía según el tipo de elección. Para las elecciones europeas, la circunscripción es única y corresponde al conjunto del Estado español. En las elecciones generales y en las autonómicas catalanas corresponde a la provincia, mientras que en las locales, es la de cada municipio.

La delimitación de las circunscripciones de base territorial es uno de los aspectos clave de todo sistema electoral por su posible repercusión sobre la igualdad del voto, tanto respecto a la proporción entre electores y número de representantes que se les atribuyen, como respecto a las preferencias electorales expresadas y a la distribución de escaños entre las candidaturas presentadas.

Fórmula electoral es el procedimiento matemático utilizado para traducir los resultados electorales de cada circunscripción en distribución de escaños entre las candidaturas concurrentes. Se trata del elemento del sistema electoral que da nombre a los mismos.

Las fórmulas electorales se dividen en dos grandes grupos: las mayoritarias y las proporcionales. Las primeras se caracterizan por su intención de beneficiar desproporcionadamente al partido mayoritario, sin tomar en consideración las diferencias relativas con los otros concurrentes. Las fórmulas proporcionales pretenden establecer una relación proporcionada entre el número de votos obtenidos por cada opción política y la cantidad de escaños que se les atribuyen.

En el Estado español, los diferentes sistemas electorales se atienen a criterios de representación proporcional, con excepción del Senado, cuyos representantes se eligen según el sistema de mayoría simple.

La fórmula electoral utilizada en todos ellos es la de la media más elevada, concretamente, el método d'Hondt.

Esta fórmula consiste en la división del número de votos obtenido por cada partido -en el caso que exista barrera mínima, de aquellos que la hayan superado- por 1, 2, 3, etc. hasta el número total de escaños a cubrir. Se atribuyen los escaños a los partidos que presentan los mayores cocientes.

Barrera mínima es un requisito que en algunos sistemas electorales proporcionalistas se exige a las candidaturas para tener derecho a participar en la distribución de escaños. La barrera mínima puede expresarse de formas diversas: en porcentajes sobre censo electoral, sobre votos emitidos, sobre votos válidos o en cifras absolutas de votos. Esta barrera puede ser exigida a nivel de circunscripción, de región electoral o de estado.

La barrera mínima tiene como objectivo impedir una excesiva fragmentación parlamentaria por la posible dispersión del voto. La justificación de este mecanismo electoral se basa en la pretensión de conseguir más facilmente mayorías parlamentarias amplias y consistentes y, como resultado, gobiernos más estables.

En España, los sistemas electorales correspondientes a las elecciones al Congreso de Diputados, Parlamento de Catalunya y Ayuntamientos, se rigen por barreras mínimas que, como se verá más adelante, se mueven entre el 3 y el 5% de los votos válidos -votos emitidos menos votos nulos-. Para las elecciones al Parlamento Europeo no se establece ninguna barrera mínima.

Legislación electoral

Durante el periodo 1977-1985, las elecciones generales y locales celebradas en nuestro país, se regularon según el Real Decreto-Ley 20/1977, de 18 de marzo, sobre Normas Electorales; la Ley 39/1978, de 17 de julio, de Elecciones locales y la Ley Orgánica 6/1983, de 2 de marzo, que modificaba determinados artículos de la anterior Ley de Elecciones locales.

A partir de 1986, el marco jurídico de las elecciones generales y locales, es la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de Junio, del Régimen Electoral General. No obstante, hay que decir que entre ambas normativas electorales -Decreto Ley de 1977 y Ley Orgánica de 1985- el sistema electoral no varía respecto a sus elementos básicos -circunscripción, fórmula y barrera-.

La composición de las Diputaciones provinciales está regulada por la mencionada Ley de Régimen Electoral General, mientras que la de los Consejos Comarcales está regulada por la Ley 6/1987 de 4 de abril sobre la Organización Comarcal de Catalunya, aprobada por el Parlamento de Catalunya.

Con motivo del establecimiento del sistema que regula las elecciones al Parlamento Europeo, la Ley Orgánica 5/1985 fue modificada por la Ley Orgánica 1/1987, de 2 de abril. Posteriormente se ha producido una nueva modificación por la Ley Orgánica 8/1991, de 13 de marzo. Así pues, las elecciones generales, locales y europeas se regulan actualmente por la mencionada Ley de 1985 con sus modificaciones.

Respecto a las elecciones autonómicas catalanas, a falta de una ley electoral específica que ha de legislar y aprobar el Parlamento de Catalunya, la normativa electoral está establecida en la Disposición Transitoria Cuarta del Estatuto de Autonomía de Catalunya, que fija el número total de diputados del Parlamento, las circunscripciones electorales y el número de diputados a elegir por cada una de ellas. En relación a la fórmula electoral, a la barrera mínima y a otros aspectos relativos al proceso electoral, son de aplicación las normas vigentes para las elecciones al Congreso de Diputados.

Descripción de los sistemas electorales según el tipo de elección

Finalmente, se realiza una breve descripción de los aspectos principales de los sistemas electorales para los diferentes tipos de elección.

Elecciones Generales

El Congreso de Diputados está formado por 350 diputados. La circunscripción electoral es la provincia.

La distribución del número de diputados a elegir por cada una de ellas, se hace de acuerdo con el siguiente criterio: cada provincia elige dos diputados como mínimo, y el resto se distribuyen proporcionalmente según su población. Ceuta y Melilla eligen un diputado cada una. En las últimas elecciones, el número de diputados correspondientes a las cuatro circunscripciones catalanas ha sido el siguiente: Barcelona, 31; Tarragona, 6; Girona, 5 y Lleida, 4.

Los escaños se reparten en cada circunscripción, según la fórmula d'Hondt, entre aquellos partidos que han obtenido al menos el 3% de los votos válidos en la circunscripción.

En cuanto al Senado, el sistema electoral es de carácter mayoritario y personalizado. En cada circunscripción electoral se eligen 4 senadores, excepto en Ceuta y en Melilla que les corresponden dos respectivamente y en cada una de las islas de Baleares y de Canarias que eligen entre uno y tres senadores. Los senadores elegidos son aquellos candidatos que en su circunscripción han obtenido el mayor número de votos.

Cabe señalar que, además, cada uno de los Parlamentos autonómicos designan para el Senado, un senador como mínimo, y uno más por cada millón de habitantes de la población de su territorio, según criterios de proporcionalidad y de acuerdo con su composición partidaria. Al Parlamento de Catalunya le corresponde designar 7 senadores.

Elecciones Autonómicas

El Parlamento de Catalunya está formado por 135 diputados. De acuerdo con la Disposición transitoria cuarta del Estatuto de Autonomía de Catalunya, las circunscripciones electorales son las cuatro provincias catalanas. A Barcelona le corresponde un diputado por cada cincuenta mil habitantes, con un máximo de 85 diputados, cifra que elige actualmente. A Girona, Lleida y Tarragona les corresponde un mínimo de seis diputados más uno por cada cuarenta mil habitantes, eligiendo 17, 15 y 18 diputados, respectivamente.

Los escaños se reparten, según la fórmula d'Hondt, entre aquellos partidos que han obtenido al menos el 3% de los votos válidos en la circunscripción electoral.

Elecciones Locals

Cada término municipal constituye una circunscripción electoral que elige un número de concejales según el número de habitantes y de acuerdo con la siguiente escala fijada por la Ley:

Residentes  
Concejales
     
Hasta 250  
5
251 - 1.000  
7
1.001 - 2.000  
9
2.001 - 5.000  
11
5.001 - 10.000  
13
10.001 - 20.000  
17
20.001 - 50.000  
21
50.001 - 100.000  
25

De 100.001 en adelante, un concejal más por cada cien mil residentes o fracción, añadiéndose uno más cuando el resultado sea un número par. A la ciudad de Barcelona, el número de concejales que actualmente le corresponde elegir es de 41.

Los escaños se reparten, según la fórmula d'Hondt, entre los partidos que hayan obtenido al menos el 5% de los votos válidos a nivel de municipio.

Las Diputaciones provinciales y los Consejos comarcales son órganos de elección indirecta, puesto que sus composiciones se establecen a partir de los resultados de las elecciones locales, que sirven para elegir los representantes políticos de los Ayuntamientos.

El número de diputados de las Diputaciones provinciales se determina, según el número de habitantes de cada provincia, de acuerdo con una escala fijada por la Ley. Asimismo, el número de diputados que corresponden a cada provincia se reparten entre sus partidos judiciales, en proporción a la población de cada uno de ellos. La Diputación de Barcelona está formada por 51 diputados provinciales.

Una vez constituídos todos los Ayuntamientos, los escaños se reparten, para cada partido judicial, según la fórmula d'Hondt, entre aquellos partidos que han obtenido algún concejal dentro de cada partido judicial y según el número de votos conseguidos por cada uno de ellos.

Los diputados provinciales que corresponden a cada partido político son elegidos, a nivel de partido judicial, de entre y por los concejales de cada uno de ellos, que pertenecen a los municipios que comprende cada partido judicial.

El número de miembros de los Consejos comarcales se determina, según el número de habitantes de cada comarca, de acuerdo con una escala fijada por la Ley. El Consejo Comarcal del Barcelonès está formado por 39 consejeros.

Una vez constituídos los Ayuntamientos, los escaños se reparten, según la fórmula d'Hondt, entre los partidos que hayan logrado al menos el 3% de los votos válidos a nivel de comarca. La distribución de escaños se realiza sobre el porcentaje compuesto de cada partido, obtenido por la suma de su porcentaje de concejales multiplicado por la fracción 2/3 y de su porcentaje de votos multiplicado por la fracción 1/3.

Los consejeros comarcales que corresponden a cada partido, son designados por cada uno de ellos de entre sus concejales de los municipios de cada comarca.

Elecciones Europeas

España está representada en el Parlamento Europeo por 64 diputados que se eligen en una única circunscripción que corresponde a todo el territorio del Estado. El reparto de escaños se realiza, según la fórmula d'Hondt, entre todos los partidos concurrentes, ya que no hay fijada ninguna barrera mínima.

Cabe señalar que, para la presentación de listas electorales se permite a los partidos presentar listas específicas por Comunidades Autónomas, integradas por candidatos que ocupan puestos en la lista general del partido o coalición. Este es el caso que en Catalunya, en las elecciones celebradas, han utilizado el PSC e IC, integrados en las listas generales del PSOE y de IU, respectivamente.