

Al músico (e ilustrador) barcelonés Albert Aromir no le interesa la perfección, sino la belleza esquiva que puede surgir de la fragilidad. Su visión del folk absorbe el ruido cotidiano, aprovecha los felices accidentes y se mueve sigilosamente entre chispazos de misterio. En su segundo álbum, El fum blanc (2011), emplea mejor que nunca los coros (ahora también de niños) y los arreglos de viento. Y su música ha ganado enteros no solo en el sonido, sino también en letras que combinan realismo y fantasía, verdad y fábula.
Día: Viernes 23
Escenario: Plaça del Rei
Hora: 21.30h
Procedencia: Cataluña
Estilo: Folk-pop